RIBARTEME

Ribarteme es el nombre, de etimología latina, que adopta el valle que recorre de norte a sur el río Termes, afluente del Rio Miño. A lo largo de su curso nos ofrece un paisaje bucólico, cercado por dos cumbres coronadas por dos santos hermanos, S. Fins y S.Nomedio, uno al Este y el otro al Oeste.

Al norte le protege la sierra del Paradanta. Del conjunto orográfico, salpicado de huellas humanas,  emana un hedonismo resultante de la propia vivencia humana en lucha por la supervivencia.

El Valle del Termes

El valle que alberga el santuario de Santa Marta no decepciona al paso del visitante. Abierto al sol de mediodía, desciende desde los montes del Paradanta mirando a Portugal.

Hace de cordón umbilical el Río Termes que, cristalino y truchero, lo recorre de norte a sur, jalonado de viejos molinos, hórreos, puentes medievales de traza románica, cruceiros, petos de ánimas, fuentes, capillas, casonas y santuarios, entre paisajes de viñedos y algunos maizales.

Testigos todos ellos de una larga historia y vida intensa, donde algunas referencias como a ponte da senra, guardan celosamente ritos ancestrales relacionados con los bautismos prenatales.                   

El Santuario de Santa Marta

El Santuario es en sí mismo un escenario singular por el simbolismo que encierra y la amplitud que ofrece al visitante de una romería de verano, generoso en sus espacios y frondosas que invitan a disfrutar del ámbito natural que rodea el templo parroquial.

Este espacio de cerca de 30.000 metros cuadrados es fruto de donaciones particulares y cesiones públicas que fue demandando la propia romería, en el que han convivido a lo largo de los siglos dependencias y actividades religiosas con las de ocio y diversión inherentes a la comunidad vecinal.

El Beato Manuel

Recorriendo el valle del Termes, encontramos iglesias, capillas, “petos de ánimas” y cruceiros, testigos de una religiosidad acrecentada por el primer mártir de la diócesis de Tui-Vigo, cuyo lugar de nacimiento se esconde a pocos metros del Santuario de Santa Marta. Manuel Gómez González (Sacerdote diocesano), nació en S. Xosé de Ribarteme el 29 de mayo de 1877.

Dio sus primeros pasos como sacerdote en la diócesis de Tui y posteriormente recaló en Brasil, tras un breve período en feigresías del norte portugués. En el estado de Rio Grande do Sul sufrió martirio, junto al monaguillo Adilio.

Beatificados por el Papa en 2006, hoy reciben veneración en la diócesis brasileña de Frederico Westphalen. Sus restos reposan en el Mausoleo de la capilla de los mártires, anexa al Santuario de Nª. Sª. da Luz, en Nanoai.

Manuel Gómez González

Hijo de José Gómez y de Josefa González.

Nació el 29 de mayo de 1877 en  San Xosé de  Ribarteme, barrio de Cortegosa, municipio de As Nieves, Diócesis de Tuy-Vigo, Pontevedra. Recibió el bautismo al día siguiente en la iglesia parroquial de su aldea. Fue ordenado sacerdote por el obispo D. Valeriano Menéndez Conde en Tuy  el 24 de mayo de 1902. En 1904, después de ejercer el ministerio sacerdotal en su tierra natal, pasó a la  Archidiócesis de Braga, Portugal, donde fue párroco de las parroquias de Nª. Sª. do Extremo (1905-1911), y de Santo André y San Miguel de Taias y Barrocas (1911-1913), y, debido a la persecución religiosa a la Iglesia Católica portuguesa, se trasladó a Brasil en el año 1913.

En Brasil ejerció el ministerio sacerdotal y fue nombrado por el Obispo de Santa María, D. Miguel de Lima Valverde, el 23 de enero de 1914,  párroco de Soledade (Río Grande do Sul). El 29 de diciembre de 1915 fue nombrado párroco de la parroquia de Nonoai (Río Grande do Sul). En Nonoai desempeñó su misión evangelizando a su pueblo con esmero y dedicación hasta 1924.

En 1924, debido a la vacante  en la parroquia de Palmeira das Missões, el Obispo de Santa María, D. Ático Eusébio da Rocha, encargó al Padre Manuel  que atendiese a los cristianos del Alto Uruguay. El P. Manuel  recorría las comunidades para realizar servicios de evangelización y catequizar al pueblo de aquella vasta región interior. Fue en el camino de esa misión y en una incursión por las comunidades de colonos, próximo a Três Passos, distante 250 Km de Nonoai, su parroquia, en que el P. Manuel y su monaguillo Adílio cayeron en una emboscada armada por un grupo de soldados combatientes chimangos. Fueron atados, maltratados… todo terminó con dos tiros al sacerdote y tres tiros al niño de 15 años, en la localidad de Feijão Miúdo, en Três Passos (RS). Era día 21 de mayo de 1924. Fueron sepultados en el mismo cementerio que iban a bendecir.

El P. Manuel y Adílio fueron enterrados en Três Passos, pero el día 3 de marzo de 1964,  por determinación del Obispo Diocesano de Frederico Westphalen, D. João Hoffmann, los restos mortales de los dos mártires fueron exhumados  y llevados al Mausoleo  de la  capilla de los mártires, anexa al Santuario de Nª. Sª. da Luz, en Nanoai.

Desde entonces, todos los años, se celebran dos romerías en honor a los dos mártires del Alto Uruguay, una en el lugar del martirio, en Três Passos, y otra en Nonoai (RS), donde miles de romeros devotos acuden en romería penitencial al Santuario de Nª.Sª. da Luz, especialmente con motivo de la que se celebra anualmente el tercer domingo de mayo.

Proceso de beatificación. El “Nada Obsta” fue recibido el 29 de marzo de 1996, permitiendo la apertura de la causa, lo que ocurrió el 14 de junio de 1996, en la diócesis de Frederico Westphalen. Concluida esa fase diocesana el 12 de mayo de1 997, se envía a Roma, por parte del Postulador Fray Paulo Lombardo. Vicepostulador en Brasil: P. Arno Maldaner. Recolección de nuevos documentos en 1998, en cuanto se preparaba la POSITIO. Se inicia el juicio de mérito de la causa y voto de la Comisión Histórica el 14 de febrero de 2001. Decreto sobre el Martirio el 16 de diciembre de 2006 (los mártires son dispensados del milagro para la beatificación).

El 21 de octubre de 2007 el Pontífice, Benedicto XVI, beatificó al Padre Manuel Gómez González y al monaguillo Adilio Daronch. La parroquia de San Xosé de Ribarteme, cuna del beato, festejó tal hecho con una jornada solemne presidida por el Obispo de Tui-Vigo D. José Diéguez Reboredo.  Una escultura en piedra de los dos beatos, junto a dos cruces, ubicadas al lado del templo de Santa Marta de Ribarteme, hacen honor a la memoria de los mártires Manuel Gómez González y Adilio Doronch.

“Camiño dos frades”

Esta ruta, que pasa junto al santuario de Santa Marta, trascurre por el camino que, según la tradición, utilizó en 1327 y 1335, la Reina Santa Isabel de Portugal, quien procedente de Porto, Braga y Ponte da Barca, cruzando el Miño en una barca, para dirigirse a Santiago de Compostela, pasando por el monasterio de A Franqueira.

Hoy el comienzo del camino se sitúa en la Capilla de S. Manuel, cerca del lugar de A Barca Nova en Vide. A lo largo del itinerario encontramos un rico patrimonio histórico-artístico, desde el puente medieval de As Puntaleiras y conjuntos de molinos, pasando el puente de A Senra de traza románica, utilizado en rituales mágicos ligados a la fertilidad.

Al este queda la Casa de Barro y al oeste la de Barreiro, ambas depositarias del espíritu hidalgo, hoy son ruinas de las que fueron moradas de Comisarios Inquisidores.

Cruceiros como el de S. Cibrán, capillas como la de As Pedriñas y Eiró, hórreos, molinos y un frondoso paisaje nos llevan hasta el lugar de Pousadouro, donde se ubica un área de descanso, en recuerdo de los peregrinos que hacían un alto en el camino, reconfortados por el “requeixo con miel”.

El camino prosigue luego entre pinares al pie del monte el Paradanta hasta alcanzar A Franqueira, santuario mariano que en origen fue monasterio cisterciense. Esta es una ruta con orígenes medievales, utilizada también en la posguerra por el extraperlo o contrabando.

Etnografía de interés

Monte do Crasto

Conjunto de parcelas particulares, ubicado junto al Río Termes, a unos 300 metros del Santuario de Santa Marta, constituye una elevación de forma cónica que guarda celosamente la prehistoria del valle.

A pesar del abandono, los pinares y matorrales, se adivina en su cumbre el poblado castreño que albergó los primeros pobladores del valle del Termes.

S.Nomedio

Cumbre ubicada al oeste del valle del Termes, ofrece una extensa panorámica sobre el Condado, el Miño y Portugal.

De casi 700 metros de altitud, su cima alberga una capilla, la silla del santo, una fuente y un área de descanso, además de servir de referencia geodésica, soporte de enlaces de comunicación y punto de observación astronómica.

Camiño do Calvario

Con origen en el templo parroquial de Santiago de Ribarteme, discurre entre labradíos y viñedos, a modo de itinerario procesional de la Semana Santa de antaño.

El encuentro con la virgen, la verónica y el calvario son las tres estaciones representadas en este trayecto, aunque sólo la del calvario nos ofrece hoy un escenario ilustrativo de las escenas de La Pasión, con sus cruces pétreas y un milenario alcornoque que acentúa su mística.

Ponte da Senra

Lugar mágico-simbólico por excelencia en el valle del Termes. Ubicado en su curso medio, comunicaba las parroquias de Santiago con San Cipriano.

Sobre Arco de medio punto de ejemplar traza románica, soporta una calzada medieval que a lo largo de los siglos escuchó lamentos y plegarias en los innumerables ritos practicados, ligados a la fecundidad y a la madre naturaleza.

Una naturaleza que envuelve el lugar, solo alterado por el canto de los pájaros y el sonido del agua. A un lado ruinosos molinos, en lo alto viejos “canastros” y al pié del camino la señal del espíritu en un “peto de ánimas”.

Casa de Barro y Barreiro

Casas señoriales de la antigua hidalga agraria, hoy en ruinas. Las dos detentaron derecho de presentación sobre las parroquias del valle, la de Barro, ubicada en San Cipriano, fue fundada por Alvaro Gil Araujo en el siglo XVI.

Mantiene su estructura pétrea de diseño romano en torno a un patio interior y una torre lateral ya derruida.

La de Barreiro, menos espectacular y próxima a la iglesia de Santiago de Ribarteme, perteneció a la familia Suárez de Puga, aunque ambas familias emparentaron en más de una ocasión y algunos de sus descendientes ostentaron el cargo de Comisario del Santo Oficio (Inquisición).

Lugar de Coto en Casal da Vila

El Coto, o zona acotada del señorío en la sociedad medieval, tenía cerca el Casal o núcleo de vecinos dependientes, formando entre todos la Vila o lugar habitado. Como recuerdo de aquella época, es curioso que hoy pervivan una residencia de tipo señorial en el denominado “coto” y al barrio en que se ubica se le llame “Casal da vila”.

Es el barrio más céntrico de la parroquia de S.Xosé de Ribarteme. La edificación señorial, con gran hórreo y palomar adjuntos, conserva una capilla restaurada y en el frente de la entrada un escudo de armas y símbolos representativos de las familias que la habitaron, descendientes de los linajes de Barro y Barreiro.

Lugar de As Pedriñas

Próximo al santuario de Santa Marta,  es un conjunto formado por una capilla restaurada, rodeada de edificaciones que sirvieron de escuela pública hace más de un siglo. Está ubicada junto al paso del Camiño dos Frades.

Tiene su origen en el espíritu benefactor de un alto cargo del virreinato de Perú, descendiente de la hidalguía agraria que dominaba  este valle. Una lápida permanece en la capilla con el nombre de un descendiente, Antonio Cuntín y Portela, el mismo que figura en la campana trasladada al interior del templo parroquial.

El complejo fue erigido en 1761 para servir de escuela a los niños de los Ribartemes, con los fondos asignados por Francisco Cuntín y Araújo, oriundo de Ribarteme, emigrado a América. Hoy este lugar es de dominio público destinado a Centro Social.

Lugar de Eiró

Capilla particular visitable consagrada a la Ascensión que guarda reliquias de santos y un retablo de la sagrada familia.

Situada en el lugar de Estrema, posee escudo timbrado con la corona del vicerreinado de Perú. Muy cerca, hay un cruceiro de origen románico y una fuente de principios del siglo XX.

Capela do Cristo

En el lugar de Areal, muy próximo al santuario de Santa Marta, se conserva una capilla minúscula que apenas da cabida a un altar, a modo de oratorio.

Tiene su origen en la Casa adyacente fundada por Antonio Gómez Giráldez “O fanagueiro”

Cerdeira

Aldea de montaña enclavada en la vertiente sur del monte Paradanta donde nace el Río Termes. Agraria y pastoril guarda en sus montes caballos en libertad.

Aquí tiene su origen el exquisito requeixo de as neves elaborado artesanalmente por la Cooperativa Condado-Paradanta.